Se podría decir que estamos en el ecuador de las vacaciones y las cosas han tomado un rumbo insospechado. Nuestro segundo viaje a Bérgamo se cayó del programa hace semanas. Exactamente desde que nos concedieron la beca de investigación y fuésemos informados de que la entrega del trabajo es el 30 de noviembre. ¡Prisas, prisas y más prisas, qué estrés!
Al trabajo con la beca que, de momento, concentra R. se ha sumado un mes de julio repleto de libros para corregir. De hecho, desde el mes de abril se han sucedido las correcciones de manera vertiginosa -mi récord ha sido corregir el Tirant, versión íntegra, o sea 750 páginas, en 17 días-. También he podido leer en estos meses la crónica de la destrucción de las Indias de fray Bartolomé de las Casas y otras ricuras sobre la propiedad del patrimonio en el siglo XVII, la enseñanza del léxico español a extranjeros, o el "imperativo autobiográfico" -éste fue bastante interesante, no creáis-.
Así que Harry Potter quedó postergado y, finalmente, relegado al olvido. Tampoco he tenido mucho interés en acabarlo -creo que me faltan 40 páginas- porque... no me convence. Ahora he empezado a leer el que parece el libro de moda: Norwegian wood, o sea, Tokio blues, de Haruki Murakami. Digo yo que si los japoneses pueden comprar un libro con un título sacado de una canción de los Beatles, con más razón los españoles ¿no?
Pues no, a los editores les pareció que mejor ponían un título en inglés, pero otro. No puedo imaginarme la cara que debió poner el señor Murakami cuando le informaron del nuevo título de su novela; aunque me habría gustado verla.
Entre tanto trabajo nos dio tiempo a principios de julio a escaparnos a Madrid para ver La flauta mágica en el Teatro Real. Sí, el controvertido montaje de La fura dels baus y Jaume Plensa. A mí me gustó, también hay que decir que era la primera vez que iba a la ópera, y disfruté mucho. El fin de semana en Madrid también propició unas compritas para el taller de encuadernación y un par de escapadas: visita fugaz a Montalbanejo (el nuevo paraíso de R.: seis calles y ni un alma a la vista) y visita casi fugaz a Alcalá de Henares (muchas cigüeñas y la casa natal de Cervantes: nuestra pequeña celebración por el cumpleaños del Quijote).
De la imprenta poco tengo que contar, que con tanto trabajo he hecho pellas todo el mes. Y, la verdad, echo de menos la rutina. A ver si mañana me paso por el taller.
viernes, 29 de julio de 2005
miércoles, 29 de junio de 2005
Satisfacción
La edición del libro de Gallego y Moscardó nos deparó el sábado pasado toda una mañana de trabajo. Encargué un grabadito en Añón con una de las ilustraciones de Moscardó para el libro, y el sábado fuimos al taller de Alfredo Lazo para averiguar cómo resulta trasladar un colage (los originales de Luis son con esta técnica) a un grabado de zinc. Y no resultó mal.
En Añón ya había dado instrucciones para que de algún modo las manchas sólidas que proporciona la plancha de zinc tuvieran alguna textura que les confiriera el interés que poseen los colages de Moscardó, hechos con papel de seda transparente de vivos colores.
Era toda una incógnita, pero al final resultó que las tramas para conseguir ese efecto de finísimo papel arrugado funcionaron bastante bien.
Moscardó se moría de ganas por ver el resultado y el sábado por la tarde se acercó a casa. También a él le gustaron los grabados. Y se los llevó para acabarlos, porque para nuestro libro estos grabados tendrán que convertirse en monotipos: Moscardó debe retocar uno a uno cada grabadito para hacerlos únicos y originales.
Visto el resultado, me marcho a Añón a encargar los dos grabados que quedan por hacer.
P.D.: Luis Moscardó está exponiendo -con éxito- en Barcelona. Echad un vistazo: www.galeriatrama.com
En Añón ya había dado instrucciones para que de algún modo las manchas sólidas que proporciona la plancha de zinc tuvieran alguna textura que les confiriera el interés que poseen los colages de Moscardó, hechos con papel de seda transparente de vivos colores.
Era toda una incógnita, pero al final resultó que las tramas para conseguir ese efecto de finísimo papel arrugado funcionaron bastante bien.
Moscardó se moría de ganas por ver el resultado y el sábado por la tarde se acercó a casa. También a él le gustaron los grabados. Y se los llevó para acabarlos, porque para nuestro libro estos grabados tendrán que convertirse en monotipos: Moscardó debe retocar uno a uno cada grabadito para hacerlos únicos y originales.
Visto el resultado, me marcho a Añón a encargar los dos grabados que quedan por hacer.
P.D.: Luis Moscardó está exponiendo -con éxito- en Barcelona. Echad un vistazo: www.galeriatrama.com
martes, 14 de junio de 2005
Una ligera brisa
Los proyectos de imprenta van viento en popa -bueno, más bien una ligera brisa-, lentos pero avanzando. Nuestra primera edición está empezada: ha resultado un librito de casi cuarenta páginas, con nueve poemas y tres grabados. La edición será de treinta ejemplares numerados y cuatro con pruebas de autor.
El prototipo que hicimos hace un par de meses gustó bastante así que nos hemos lanzado con una pequeña tiradita que esperamos vender sin problemas. En breve podremos calcular los gastos -los grabados ya están en marcha- y entonces pondremos precio a los libros. ¡Id ahorrando!
P.D.: ¡Las conversaciones para adquirir la Hispania ya han tenido lugar!
El prototipo que hicimos hace un par de meses gustó bastante así que nos hemos lanzado con una pequeña tiradita que esperamos vender sin problemas. En breve podremos calcular los gastos -los grabados ya están en marcha- y entonces pondremos precio a los libros. ¡Id ahorrando!
P.D.: ¡Las conversaciones para adquirir la Hispania ya han tenido lugar!
jueves, 26 de mayo de 2005
Trabajos manuales
Después de lijar bastante, de quitar mucho polvo y de frotar hasta el desespero hoy hemos empezado a barnizar los chibaletes. Van a quedar muy bien. También me he entretenido esta mañana en hacer un pequeño inventario de nuestras pertenencias, con cuántas cajas contamos y qué tipos tenemos. La cosa no está mal. Me preocupaba que hubiese mucho tipo de cuerpo grande (36 puntos, 48 puntos: de estos hay unas cuantas cajas) y no hubiese nada de lo más común: seises, ochos, dieces... Pero sí, he localizado, entre otras de cuerpo pequeño, dos valiosísimas cajas de bodoni cursiva del cuerpo 10. Ya está adjudicado, nuestro próximo libro (poemas de Vicente Gallego y monotipos de Luis Moscardó) estará compuesto con estas dos cajas.
Yendo a temas mucho más mundanos, el último día en la imprenta lo dediqué a imprimir doscientos posavasos a dos tintas. Eso quiere decir que los tuve que pasar por la Hispania dos veces, o sea, cuatrocientos golpes de prensa. (Me viene a la memoria Truffaut, Les quatre cents coups, 1959). ¡Ah!, los posavasos gustaron.
P. S.: Giambattista Bodoni (1740-1818) fue uno de los primeros impresores (junto con Didot en Francia) en acometer la transición en el diseño de tipografías entre los viejos estilos que imitaban la escritura manual y la llamada tipografía moderna. Fue impresor del duque de Parma y la belleza y calidad de sus libros hicieron que sus tipografías adquirieran mayor relevancia que las de su contemporáneo Didot. También hay que decir que al duque de Parma no le importaba lo más mínimo el dinero cuando se trataba de hacer libros. ¡Eso siempre es una ventaja!
Yendo a temas mucho más mundanos, el último día en la imprenta lo dediqué a imprimir doscientos posavasos a dos tintas. Eso quiere decir que los tuve que pasar por la Hispania dos veces, o sea, cuatrocientos golpes de prensa. (Me viene a la memoria Truffaut, Les quatre cents coups, 1959). ¡Ah!, los posavasos gustaron.
P. S.: Giambattista Bodoni (1740-1818) fue uno de los primeros impresores (junto con Didot en Francia) en acometer la transición en el diseño de tipografías entre los viejos estilos que imitaban la escritura manual y la llamada tipografía moderna. Fue impresor del duque de Parma y la belleza y calidad de sus libros hicieron que sus tipografías adquirieran mayor relevancia que las de su contemporáneo Didot. También hay que decir que al duque de Parma no le importaba lo más mínimo el dinero cuando se trataba de hacer libros. ¡Eso siempre es una ventaja!
martes, 17 de mayo de 2005
Volveremos a Bérgamo

Piazza Duomo vista dai Portici del Palazzo della Ragione (1199) da sinistra il Duomo, Santa Maria Maggiore, la cappella Colleoni e il Battistero. Todo esto y más cosas, en Bérgamo.

Después de estar un par de meses en barbecho, marzo y abril resultaron un auténtico tour de force lector. Mucho trabajo, que en el fondo no está mal para compensar la sequía previa. Y ¡claro!, pensé que después de estar un mes durmiendo cuatro horas al día me merecía un descanso. Aquí no escribí porque, celosa de mis cuatro horas, me negaba a que se convirtieran en tres y media. Luego no escribí porque las vacaciones son las vacaciones. Ahora ya hace una semana que volví de mi breve (fueron sólo cinco días) visita a Italia.
Bérgamo es una ciudad preciosa. Para aquellos que vivís en Valencia me parecería desastroso que desaprovechárais la ocasión de coger un vuelo directo Valencia-Bérgamo por 70 euros i/v y os perdiérais la oportunidad de visitar Città Alta.
Hay que volver. R. y yo ya hacemos los planes.
martes, 26 de abril de 2005
Un poco más de Elzevir

Tipos elzevirianos

Hoy quiero hacer un pequeño añadido a la nota que escribí el 1 de febrero (De Langa a Amsterdam) sobre la familia Elzevir: impresores holandeses de gran fama durante los siglos XVI y XVII.En tipografía -y no hablo ahora sólo de los tipos móviles, sino también de la tipografía digital, es decir, hablo del aspecto de las letras- se llaman números elzevirianos aquellos que tienen rasgos descendentes y rasgos ascendentes. Los números que estamos acostumbrados a ver hoy en día tienen el tamaño de las mayúsculas; se apoyan sobre la línea base y ascienden hasta la línea de altura de las mayúsculas o de las ascendentes (como la b o la t). Sin embargo, los números elzevirianos si bien todos ocupan el espacio de las vocales (el espacio entre la línea base y la línea de altura de la x), algunos se apoyan sobre la línea base y otros lo hacen sobre la línea de las descendentes. Muchos tipos de letra actuales disponen de la doble numeración aunque nadie use ya los números elzevirianos. Snif!
L'elisir d'amore
Por fin tenemos unos billetes de avión para visitar a JL. Nos vamos (R. y yo) el próximo jueves día 5 de mayo hasta el martes 10. Entre nuestras actividades italianas será obligatorio visitar alguna librería de viejo y quizás el museo Donizetti (el compositor de L'elisir d'amore nació en Bérgamo). Son sólo cuatro días de viaje pero nos podría dar tiempo para visitar Venezia (que todavía no conozco) y Milán (que ya he visitado más de una vez). Aunque, mirando bien el mapa, quizás nos decantemos por Verona (¡esa ciudad tan sólo equiparable a Teruel!), allí sé de algunos impresores que no estaría mal visitar.
Aquí tenéis el mapa:
http://europa.eu.int/abc/maps/regions/italy/lombard_en.htm
Aquí tenéis el mapa:
http://europa.eu.int/abc/maps/regions/italy/lombard_en.htm
domingo, 17 de abril de 2005
Broadsides (broadsheets)
El Oxford English Dictionary define broadside (también broadsheet) como "a single, unfolded sheet with printing on only one side".
Las broadsides aparecieron en Inglaterra en el siglo XVI como una forma de hacer públicos anuncios políticos y religiosos, las broadsides también se convirtieron en un medio para publicar las ballads inglesas. Según la Enciclopedia británica, las broadsides son "prominent in the history of literature because during the later part of the 17th century, several important poems by Dryden, Butler, and others, originally appeared printed on the 'broad side' of a sheet".
Podéis encontrar más información sobre las broadside ballads en http://www.broadsideballads.gallowayfolk.co.uk
Muy pronto, en cuanto haya limpiado mis tipos, empezaré a imprimir broadsides.
Postdata: En estos momentos no tengo localizado mi ejemplar de Historia de la comunicación social de Vázquez Montalbán -estuvo en Italia pero volvió-; en cuanto lo localice volveré por aquí para cambiar todas las cursivas de los párrafos superiores.
Las broadsides aparecieron en Inglaterra en el siglo XVI como una forma de hacer públicos anuncios políticos y religiosos, las broadsides también se convirtieron en un medio para publicar las ballads inglesas. Según la Enciclopedia británica, las broadsides son "prominent in the history of literature because during the later part of the 17th century, several important poems by Dryden, Butler, and others, originally appeared printed on the 'broad side' of a sheet".
Podéis encontrar más información sobre las broadside ballads en http://www.broadsideballads.gallowayfolk.co.uk
Muy pronto, en cuanto haya limpiado mis tipos, empezaré a imprimir broadsides.
Postdata: En estos momentos no tengo localizado mi ejemplar de Historia de la comunicación social de Vázquez Montalbán -estuvo en Italia pero volvió-; en cuanto lo localice volveré por aquí para cambiar todas las cursivas de los párrafos superiores.
Mi propio taller
El viernes empezó a tomar forma mi propio taller de tipografía. Ya tengo tres chibaletes, dos regleteros, varias cajas con tipos (sobre todo Futura), regletas y bastante material de blancos. Todas estas cosas necesitan una buena limpieza y los muebles hay que restaurarlos, pero entre R. y yo la cosa la liquidaremos pronto.
El material fue abandonado en los bajos de una finca que pronto será demolida; y hasta que llegue ese momento, podré ir sacando todo lo que desee.
El martes volveré a por más cosas.
El material fue abandonado en los bajos de una finca que pronto será demolida; y hasta que llegue ese momento, podré ir sacando todo lo que desee.
El martes volveré a por más cosas.
jueves, 7 de abril de 2005
Libros y más libros
La semana pasada acabé de leer El curioso incidente del perro a medianoche (Mark Haddon, Salamandra). Desde que ví el libro reseñado en los culturales que me apeteció. Haddon ya había escrito antes quince libros para niños pero ahora se atrevía con una novelita para adultos (aunque tenga a un niño como protagonista).
La novelita se lee en dos ratos y no decepciona. Ahora, ya sabemos que no pasará a formar parte del canon literario de... (¿cómo se llama este señor inglés que ya va por su segundo libro de "grandes figuras de la literatura"?). El que se acuerde que informe.
Ahora, y una vez introducida en la literatura infantil, estoy utilizando mi tiempo en convertirme en una potterfílica más (si suena a enfermedad, es lo que pretendía). Sí, estoy leyendo Harry Potter y la piedra filosofal -he empezado por el principio- y M., que ya está enganchada, me ha prestado Harry Potter and the prisoner of Azkaban -así, en inglés de Holanda-, que no sé qué entrega es. El que lo sepa, que informe también.
Me reservaré, de momento, los comentarios sobre "tan magna obra". Sólo voy por la página 53 y Harry ni siquiera sabe que es brujo. Esta lectura, por si no lo teníais claro, tiene por objeto llegar a ser tan rica como la Rowling.
Más libros. R. me ha regalado The Mischievous Art of Jim Flora (Irwin Chusid, Fantagraphics Books). ¡Menudo regalo! Jim Flora diseñó portadas de elepés en los cuarenta y cincuenta para Columbia y RCA Victor. Además, Flora escribió e ilustró varios cuentos para niños que no me importaría alojar en mis estanterías. Los diseños de Flora son contemporáneos a los de Steinweiss o David Stone-Martin. Por aquellas fechas, incluso Warhol ilustró alguna que otra portada. Los discos que dejaban más libertad al diseñador eran los de jazz, aunque Flora también diseñó portadas para valses de Richard Strauss (una cosa rara) y para cuartetos de cuerda de Haydn (un diseño más acertado).
En 1999, en la para muchos gloriosa era Bonet, el IVAM programó la exposición Jazz gráfico: Diseño y fotografía en el disco de jazz 1940-1968. Allí descubrí al mischievous Flora. El catálogo de esta exposición -que sí se aloja en mis estanterías- parece que inspiró al señor Chusid para dedicarle un libro monográfico al arte loco de Flora. El libro de Chusid es recomendable, aunque debo advertir que tiene poco texto y mucha imagen: se trata, más bien, de un catálogo.
Mucha de la información que Chusid ofrece ya se encuentra en el mágnífico catálogo del IVAM (como la entrevista de Angelynn Grant a Flora). Así que, si no lo teneis, mejor adquirís primero el producto nacional.
Libros ilustrados. He visto unos dibujos que Jorge Carla ha hecho para ilustrar un cuento infantil. Me han gustado mucho e inmediatamente me han recordado a Nikolaus Heidelbach. Este señor está ahora muy de moda porque ha ilustrado una edición de los cuentos de Andersen conmemorativa del segundo centenario del nacimiento del autor sueco, así que igual habéis tenido la oportunidad de ver sus ilustraciones de niños para adultos. En 1999 compré su libro ¿Qué hacen las niñas? y en estos días he vuelto a hojearlo con placer. Supongo que es hora de ampliar mi biblioteca Heidelbach.
La novelita se lee en dos ratos y no decepciona. Ahora, ya sabemos que no pasará a formar parte del canon literario de... (¿cómo se llama este señor inglés que ya va por su segundo libro de "grandes figuras de la literatura"?). El que se acuerde que informe.
Ahora, y una vez introducida en la literatura infantil, estoy utilizando mi tiempo en convertirme en una potterfílica más (si suena a enfermedad, es lo que pretendía). Sí, estoy leyendo Harry Potter y la piedra filosofal -he empezado por el principio- y M., que ya está enganchada, me ha prestado Harry Potter and the prisoner of Azkaban -así, en inglés de Holanda-, que no sé qué entrega es. El que lo sepa, que informe también.
Me reservaré, de momento, los comentarios sobre "tan magna obra". Sólo voy por la página 53 y Harry ni siquiera sabe que es brujo. Esta lectura, por si no lo teníais claro, tiene por objeto llegar a ser tan rica como la Rowling.
Más libros. R. me ha regalado The Mischievous Art of Jim Flora (Irwin Chusid, Fantagraphics Books). ¡Menudo regalo! Jim Flora diseñó portadas de elepés en los cuarenta y cincuenta para Columbia y RCA Victor. Además, Flora escribió e ilustró varios cuentos para niños que no me importaría alojar en mis estanterías. Los diseños de Flora son contemporáneos a los de Steinweiss o David Stone-Martin. Por aquellas fechas, incluso Warhol ilustró alguna que otra portada. Los discos que dejaban más libertad al diseñador eran los de jazz, aunque Flora también diseñó portadas para valses de Richard Strauss (una cosa rara) y para cuartetos de cuerda de Haydn (un diseño más acertado).
En 1999, en la para muchos gloriosa era Bonet, el IVAM programó la exposición Jazz gráfico: Diseño y fotografía en el disco de jazz 1940-1968. Allí descubrí al mischievous Flora. El catálogo de esta exposición -que sí se aloja en mis estanterías- parece que inspiró al señor Chusid para dedicarle un libro monográfico al arte loco de Flora. El libro de Chusid es recomendable, aunque debo advertir que tiene poco texto y mucha imagen: se trata, más bien, de un catálogo.
Mucha de la información que Chusid ofrece ya se encuentra en el mágnífico catálogo del IVAM (como la entrevista de Angelynn Grant a Flora). Así que, si no lo teneis, mejor adquirís primero el producto nacional.
Libros ilustrados. He visto unos dibujos que Jorge Carla ha hecho para ilustrar un cuento infantil. Me han gustado mucho e inmediatamente me han recordado a Nikolaus Heidelbach. Este señor está ahora muy de moda porque ha ilustrado una edición de los cuentos de Andersen conmemorativa del segundo centenario del nacimiento del autor sueco, así que igual habéis tenido la oportunidad de ver sus ilustraciones de niños para adultos. En 1999 compré su libro ¿Qué hacen las niñas? y en estos días he vuelto a hojearlo con placer. Supongo que es hora de ampliar mi biblioteca Heidelbach.
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